miércoles, 12 de enero de 2011

"Amores de Verano" Narrativa


Lo esperaba hace mucho tiempo; deseaba volver abrazarlo, decirle ¡¡¡Como estas!!!
Muchas veces Marimar había imaginado tener con Santoro algo más que una amistad; le encantaba su forma de ver la vida, su calidez y también físicamente, era un hombre maduro, pero sensual.
Ese día el prometió venir a visitarla y como todas las mujeres lo suelen hacer se había detenido un poco más de tiempo en arreglarse, se puso una diminuta y sensual tan-guita, color negro que hacia juego con un precioso sostén, que elevaba sus hermosas lolas, sabia que tenia un hermoso busto y más si tenia un sostén que las potenciara, se peino, se pinto los labios, busco un lindo pantalón y una camisola preciosa y dejo los botones superiores abiertos en forma sugestiva; realmente estaba preciosa; pocos minutos después sintió el timbre de su casa; seguramente era el, su corazoncillo comienza a marchar más de prisa, noto que a pesar de ser un día templado, tenia calor, camino despacio hasta la puerta, quería mostrarse segura, feliz de verlo pero si insinuar todo lo que lo deseaba.
Abrió la puerta y allí estaba él..radiante con un hermoso ramo de flores en sus manos, se abrazaron y besaron en ambas mejillas y se quedaron allí tomados de la mano mirándose con enorme alegría por volver a verse; ella lo invito a pasar y el en ese momento le entrego el hermoso ramo de flores que tenia una tarjeta con un poema, que Santoro leyó con una voz suave y ella noto que la estaba seduciendo.
Marimar lo invito a sentar y le ofreció café o una copa de algo fresco ¡¡¡Santoro, quieres tomar algo guapo!!! -Si hace calor, tenes coca cola, o algún refresco, hagamos algo sirve-me lo que vos tomes preciosa-
Le convido un refresco, puso música desde su stereo y se sentó sobre la alfombra en posición flor de loto; esto es vida comento riendo, mientras Santi la imitaba sentándose a su lado, se tomaron de la mano y durante un largo rato en silencio se dejaron llevar por la melodía; luego el, le acaricio el cabello, saco de su cuello un collar que ella elegantemente lucia siempre, acerco su rostro y se besaron apasionadamente.
una melodía afirmaba desde el parlante ¡¡¡Si el amor se va!!! Ellos la ignoraron porque el amor nace y muere alguna vez; pero ahora era momento de amar en plenitud...
Derecho de Autor Néstor Salgado/Argentina
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